
Después de solventar algunos contratiempos técnicos, al fin podemos ofreceros esta nueva publicación totalmente en color formada por unos desgarradores poemas de este poeta de barrio que es Juan Cuevas, junto con unas deslumbrantes ilustraciones de Fausto Esparza y todo ello aderezado con la espectacular prosa de Agustín María García López para el prólogo y el colofón. Un gran trío que, estoy seguro, les harán disfrutar.
De momento sólo podéis encontrar estos ejemplares en la taberna de Gonzalo (esquina Relator con Parras) y en la carbonería de la calle Parras –(la de verdad, esa en la que aún siguen vendiendo carbón). Cuando lo tengan en otros puntos de venta os lo haremos saber, así como el día, la hora y el lugar de la presentación oficial. Tan sólo esperamos que os guste.
ANGEL CAÍDO Hay veces en las que olvido desenredar las pelusas que el viento ofrece a mi vuelo subterráneo. Se me cubren entonces de sangre las rosas que guardo más allá de mi boca, al fondo del silencio. Donde la palabra apura su último grito. He saltado desde el trampolín crujiente de erizos insomnes, enloquecidos por sirenas de rota voz de caracola. Ante mí, dunas sangradas con canciones de arrecife, equilibrio tardío para mis párpados deshechos por las nubes. En turbio amor a la raíz de la memoria, mis extremidades han estirado el humo de mi cerebro. Percibo el sabor extraño al deshojar los pétalos en la atmósfera callada. Alrededor de un sol con escamas de luz amapola, desciendo como una semilla incendiada. Los dioses juegan a remendar el deseo que ha escapado de los ojos de la lluvia, y yo reordeno el azufre que esparciré sobre la tierra tan gastada.
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Ole, Ole.
¿Hay alguna forma de encargar el libro para comprarlo desde Madrid?